Llegó el verano…

Con la próxima llegada del verano es común la preocupación de la gente por llegar bien en forma, así es que vemos a los gimnasios llenarse de gente, a las nutricionistas trabajando más que en otras épocas del año, la costa de Mar del Plata parece la peatonal. Se recurren más a tratamientos mágicos que prometen ponernos delgados rápidamente. En resumen, queremos estar bien para el verano. Y, ¿Qué pasa con el resto del año? ¿No deberíamos estar saludables todo el año?
Muchas veces en el consultorio escucho la frase: pero…después del tratamiento, ¿puedo comer de todo? (O, ¿comerme todo?) ¿Que es comer de todo?
Tenemos conceptos errados de dieta y alimentación, como también lo tenemos del verano y de las fiestas.
Si empezamos a comer “de todo” o “con todo” no entendimos bien el concepto de alimentación saludable. Quiere decir que nada ha cambiado en nuestro interior.
Una alimentación saludable es aquella que respeta la calidad, cantidad de alimentos que ingerimos a diario, que respeta una relación de proporciones entre sí y que, además, es adecuada para esa persona.
Tampoco entendimos que la salud es un bien que se conquista día a día. El cuerpo es el envase con el que venimos a este mundo, y es uno sólo. Con él debemos transitar hasta el último día. Tratémoslo bien, cuidémoslo! ¿No es mucho más fácil atravesar el mundo con menos carga, con menos dolor, más livianos?
Volviendo a la Alimentación saludable y el verano, parece que preparamos el cuerpo para otros y no para nosotros mismos. Es el verano la estación del año en la que el cuerpo se ve más, se exhibe más, se muestra. Parece que en invierno sólo estamos nosotros mismos. Pero, ¿no es el mismo cuerpo el que se somete a subidas y bajadas, a buenos y malos tratos?
Recordemos que el viaje es largo y que es el mismo cuerpo el que nos acompaña, viajamos a través de él.
No olvidemos que el alimento es primero para el alma, pero no por ello debe producir deterioro de la salud o aumento de peso, que es lo mismo.
El alimento debería alegrarnos, hacernos sentir placer con su ingesta, permitirnos el encuentro, el festejo y el disfrute.
Y además nutrirnos y brindarnos todas las sustancias esenciales para que la vida que hay en cada uno de nosotros se siga desarrollando.
¡Felices Fiestas!

1 comentario:

Escuela Municipal 6 ¨Centenario¨ dijo...

Verónica, gracias por estas palabras. Inspiradoras para sostener en la vida diaria la idea del ¨Comer Bien¨.
Cariños,

Mónica